White woman tying her shoelaces while sitting in tent during camping on summer day
24 agosto, 2026
Los campings españoles terminan el mes de agosto con una elevada demanda y con una tendencia que gana fuerza en los últimos años: el creciente protagonismo del cliente nacional. Cada vez más españoles incorporan el camping a sus opciones habituales para las vacaciones de verano, una evolución que se refleja especialmente en el comportamiento de quienes descubrieron esta modalidad de alojamiento en los últimos años y han decidido repetir.
Así lo señalan desde la Federación Española de Campings (FEEC), que destaca el aumento de los viajeros nacionales que regresan a los establecimientos después de una primera experiencia. Para el sector, este fenómeno apunta a un cambio de hábitos que va más allá de una elección puntual y contribuye a consolidar el camping como una alternativa vacacional cada vez más conocida entre el público español.
Este fenómeno apunta a un cambio de hábitos que va más allá de una elección puntual y contribuye a consolidar el camping como una alternativa vacacional
“El hecho de que muchos españoles que han descubierto el camping en los últimos años estén repitiendo este verano demuestra que esta forma de viajar está ganando presencia entre el público nacional”, señala Ana Beriain, presidenta de la Federación Española de Campings.
Uno de los principales cambios que está detectando el sector no se encuentra únicamente en la llegada de nuevos clientes, sino también en la repetición de quienes ya han probado esta modalidad de alojamiento. Familias y viajeros que se acercaron al camping durante los últimos años están volviendo a elegirlo para sus vacaciones. La primera estancia permite descubrir una propuesta que combina naturaleza, servicios y diferentes posibilidades de alojamiento y organización del viaje.
Uno de los principales cambios que está detectando el sector no se encuentra únicamente en la llegada de nuevos clientes, sino también en la repetición de quienes ya han probado esta modalidad de alojamiento
De esta manera, el camping puede dejar de percibirse como una opción puntual para convertirse en una alternativa recurrente dentro de la planificación de las vacaciones de verano.
Esta evolución resulta especialmente relevante para el mercado nacional, ya que la repetición contribuye a ampliar el conocimiento de esta modalidad entre los españoles y favorece que una primera experiencia se transforme en una elección habitual.
El crecimiento del cliente español no se produce de manera uniforme en todo el territorio. La composición de la demanda continúa dependiendo de las características de cada destino y de su perfil turístico tradicional. Existen campings y zonas vacacionales donde el público nacional representa una parte especialmente relevante de la demanda durante los meses de verano, mientras que otros establecimientos mantienen una importante presencia de visitantes procedentes de otros países europeos.
La composición de la demanda continúa dependiendo de las características de cada destino y de su perfil turístico tradicional
La diversidad territorial hace que no exista un único perfil de campista en España. Los distintos destinos combinan, en proporciones diferentes, turismo nacional e internacional, en función de su localización y de sus características como destino vacacional.
“El camping español tiene una realidad muy diversa y no existe un único perfil de cliente. Tenemos establecimientos con una fuerte presencia de turismo internacional y otros en los que el campista nacional tiene un peso muy importante”, explica Ana Beriain.
Esta convivencia de perfiles forma parte de la realidad del sector y permite dibujar un mercado campista heterogéneo, con establecimientos en los que la demanda española tiene un papel protagonista y otros que continúan teniendo una marcada orientación internacional.
El aumento del peso del cliente nacional aproxima progresivamente a España a la realidad de otros mercados europeos donde el camping forma parte desde hace décadas de los hábitos vacacionales. Países como Países Bajos, Francia o Alemania cuentan con una arraigada cultura campista y con una elevada tradición de turismo nacional en este tipo de establecimientos. En estos mercados, el camping está plenamente integrado entre las diferentes opciones para organizar las vacaciones.
El aumento del peso del cliente nacional aproxima progresivamente a España a la realidad de otros mercados europeos donde el camping forma parte desde hace décadas de los hábitos vacacionales
En España, la situación ha sido históricamente diferente. El camping también ha estado muy vinculado al turismo internacional, especialmente en determinados destinos costeros. Sin embargo, la incorporación de nuevos perfiles de viajeros nacionales y, sobre todo, la repetición de quienes ya han probado esta modalidad están contribuyendo a normalizar el camping entre los consumidores españoles.
El fenómeno supone un cambio progresivo en la percepción de esta modalidad de alojamiento. Para quienes repiten, el camping deja de ser simplemente una alternativa a otros tipos de establecimientos turísticos y pasa a formar parte de sus opciones habituales a la hora de planificar las vacaciones.
“España está avanzando hacia una cultura campista más consolidada, en la que el camping no se entiende únicamente como una alternativa de alojamiento, sino como una forma de disfrutar de las vacaciones que cada vez conoce y elige más gente”, concluye la presidenta de la Federación Española de Campings.
Con agosto como uno de los principales meses de la temporada alta, los campings españoles despiden las semanas centrales del verano con una elevada demanda y con un cliente nacional que adquiere progresivamente mayor protagonismo.
Más allá del comportamiento puntual de la temporada, la repetición de los viajeros que ya han tenido una primera experiencia representa uno de los elementos más significativos de esta evolución. El sector observa así cómo una parte de los españoles que descubrieron el camping en los últimos años está incorporando esta fórmula a sus hábitos vacacionales.
La repetición de los viajeros que ya han tenido una primera experiencia representa uno de los elementos más significativos de esta evolución
El resultado es un mercado en el que conviven la tradicional fortaleza del turismo internacional y un creciente interés por parte del viajero nacional. Una combinación que puede contribuir a consolidar en España una cultura campista más arraigada y cercana a la existente desde hace décadas en otros países europeos.
La evolución del cliente nacional no responde únicamente a nuevos visitantes, sino también a la repetición de quienes ya han tenido una primera experiencia en un camping. Este comportamiento contribuye a ampliar el conocimiento del camping entre el público nacional y favorece que una primera experiencia se transforme en una elección recurrente para las vacaciones de verano.