Fotos: Turismo de Galicia
2 marzo, 2026
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, visitó este fin de semana Baiona con motivo de la celebración de la Fiesta de la Arribada, que este año cumple su 30 aniversario consolidada como una de las grandes citas del calendario festivo gallego. Durante su intervención, el titular del Ejecutivo autonómico destacó que esta conmemoración es “el mejor ejemplo de cómo Galicia sabe cuidar su historia y transformarla en un motor de proyección exterior”.
“Estamos en uno de los ayuntamientos referentes en turismo en la comunidad, una muestra de la Galicia Calidade que estamos reivindicando otra vez”, afirmó Rueda, quien puso en valor la capacidad del municipio para convertir un hito histórico en un evento cultural y turístico de primer nivel.
La Arribada recuerda la llegada, el 1 de marzo de 1493, de la carabela Pinta al puerto baionés, convirtiendo a la villa en el primer lugar de Europa en conocer la existencia del Nuevo Mundo. Desde 1996, la localidad pontevedresa celebra esta efeméride cada primer fin de semana de marzo, y en 1999 fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia.
La Arribada recuerda la llegada, el 1 de marzo de 1493, de la carabela Pinta al puerto baionés, convirtiendo a la villa en el primer lugar de Europa en conocer la existencia del Nuevo Mundo
El presidente gallego agradeció la implicación de comerciantes, asociaciones culturales y vecinos, cuya participación, subrayó, permite que la celebración reúna cada año a más de 200.000 personas, contribuyendo además a la desestacionalización turística. En este sentido, definió la Arribada como “el turismo del futuro que nos representa a todos”.

Durante dos jornadas, Baiona retrocede al siglo XV. El casco antiguo se transforma en un burgo medieval en el que se camuflan elementos modernos y se instala un mercado con más de 300 puestos de productos de inspiración histórica. Las calles se llenan de músicos, juglares y malabaristas, mientras se celebran torneos, cenas medievales, exhibiciones de cetrería, tiro con arco y juegos infantiles de época.
Uno de los momentos centrales es la recreación del relato que Martín Alonso Pinzón y su tripulación realizaron ante el corregidor de la villa tras su llegada, así como la posibilidad de visitar la réplica de la carabela Pinta, amarrada en el muelle.
Uno de los momentos centrales es la recreación del relato que Martín Alonso Pinzón y su tripulación realizaron ante el corregidor de la villa tras su llegada
Rueda también destacó el auge del Camino Portugués de la Costa, que en 2025 creció un 20 % y ya representa el 17 % del total de peregrinos, muchos de los cuales coinciden estos días con la ambientación medieval de la villa. “Abrimos los brazos a todo el que quiera venir, aquí no sobra nadie”, concluyó.
Durante dos días, los pazos y viviendas marineras de esta localidad de las Rías Baixas abandonan su tranquilidad habitual para sumergirse en la algarabía del Medievo, convirtiendo la Fiesta de la Arribada en un escaparate de la historia, la cultura y la tradición marítima gallega.