Covarrubias, huellas de la cultura vikinga en la cuna de Castilla

Covarrubias

PABLO LÓPEZ / 

Covarrubias en cifras

Población: 552 habitantes
Superficie: 41,07 km²
Altitud: 894 metros sobre el nivel del mar
Ubicación:
 42°03′33″N 3°31′12″O / Por carretera, a 42 km de Burgos y a 226 km de Madrid
Fiestas: Fiesta de la Matanza (fin de semana siguiente al 17 de enero), Procesión Viviente (Viernes Santo), San Isidro (15 de mayo), San Juan (23 de junio), Fiesta de la Cereza (segundo fin de semana de julio), Romería de San Olav (29 de julio) y Fiestas Patronales de San Cosme y San Damián (26 y 27 de septiembre)

El valle donde nació Castilla

Cuna de Castilla con marcas vikingas, conjunto urbano de gran valor patrimonial rodeado de parajes naturales en los que reina el buitre leonado, lugar idóneo para perder calorías con largas caminatas y para recuperarlas con un buen plato de olla podrida. Hoy, TUR 43 te descubre todos los secretos de Covarrubias, villa burgalesa donde arte, naturaleza y gastronomía se dan la mano desde hace siglos.

Un poco de historia

Situada en la burgalesa comarca del Arlanza, así llamada por el río que la recorre, Covarrubias es considerada por muchos historiadores como La Cuna de Castilla, algo de lo que los burgaleses, en general, y sus vecinos, en particular, se sienten especialmente orgullosos. La consideración viene del esplendor que el lugar alcanzó durante el medievo, concretamente desde el siglo X, en el que el conde de Castilla Fernán González y, sobre todo, el hijo de este, García Fernández, convirtieron a esta villa en cabeza de uno de los más importantes señoríos monásticos de la época.

Pese a la trascendencia que tuvo la intervención del conde, Covarrubias y el entorno que la rodean ya tenían una rica historia previa. Así, ya había tribus asentadas en la zona antes de la llegada de los romanos, algo que propiciaba la fertilidad de la tierra y el microclima del valle. El nacimiento de la villa como tal, sin embargo, no llegó hasta el siglo VII, cuando la fundó el mismísimo rey visigodo Chindasvinto.

También los árabes pasaron por Covarrubias, antes de la época de mayor esplendor llegada de la mano de Fernán González y de su hijo. Si visitas esta villa, conviene que, al contemplar su rico patrimonio, pienses en que lo que hoy es un núcleo con poco más de 500 habitantes, fue en el siglo X la capital de un extenso dominio que abarcaba territorios de lo que actualmente son las provincias de Álava, Logroño, Palencia, Santander y, por supuesto, Burgos.

Viaje en el tiempo

Se dice de muchos pueblos que ofrecen la posibilidad de transportarse a tiempos pasados y en la lista que estos conforman merece un puesto privilegiado nuestro destino de hoy. Considerado como uno de los mejor conservados de toda España, el casco histórico de Covarrubias cuenta con unas calles que mantienen su trazado primigenio y que están llenas de joyas arquitectónicas de varios siglos.

Un monumento perfecto para iniciar el recorrido por Covarrubias es la Torre de Fernán González y lo es tanto por el personaje que le da nombre, de máxima relevancia para la villa, como por tratarse de la única fortaleza castellana anterior al siglo XI que se conserva. Además, a su valor arquitectónico y a la sobria elegancia que le otorgan su tronco de pirámide y su base rectangular hay que sumar que en ella estuvo encerrada, según muchos historiadores, la famosa Doña Urraca.

Covarrubias
Torreón de Fernán González

Como en todo pueblo castellano con historia, la religión está muy presente en Covarrubias, al haber propiciado el estamento eclesiástico la construcción de joyas como la Colegiata de San Cosme y San Damián. La belleza de sus tres naves y de sus cuatro capillas y la grandiosidad de sus altares barrocos hacen de la visita de este templo una de las imprescindibles para el turista que llega a Covarrubias. ¿Y como curiosidades? En ese apartado no debes perderte el tríptico de la Adoración de los Reyes Magos, atribuido a un discípulo de Gil de Siloé, ni el órgano del siglo XVI, el más antiguo de Castilla y León del que siguen saliendo notas.

El Rollo Jurisdiccional, muestra de la jurisdicción propia que ostentaba la localidad; la Casa de Doña Sancha, máximo exponente de la arquitectura tradicional de la zona; los restos de la muralla defensiva y la ermita de San Olav forman también parte de la lista de monumentos y edificaciones que no te puedes perder si visitas Covarrubias.

Huellas vikingas

Una de las mayores curiosidades de Covarrubias es la presencia en la villa de huellas y homenajes a la cultura vikinga, algo que, por supuesto, tiene su explicación histórica, que no es otra que el matrimonio entre el Infante Felipe y la reina Cristina de Noruega.

Covarrubias
Estatua de Cristina de Noruega

Cristina de Noruega llegó a España con la intención de contraer matrimonio con el Rey Alfonso X pero, al haber conseguido finalmente el monarca tener descendencia con su esposa, acabó haciéndolo con el hermano de este, el mencionado Infante Felipe. Aunque la princesa nórdica falleció en Sevilla, triste y encerrada en su palacio, sus restos fueron trasladados a Covarrubias, en cuya colegiata aún hoy reposan. El cariño que los vecinos de la localidad burgalesa tienen por Cristina quedó plasmado en su estatua y en la ermita de San Olav.

La ermita de San Olav
La ermita de San Olav

La ermita de San Olav se construyó en el presente siglo XXI, si bien se hizo en cumplimiento de una promesa que el Infante Felipe le hizo a su esposa Cristina, que deseaba que Covarrubias contara con una iglesia dedicada al patrón de Noruega. Ubicada en el Valle de los Lobos, a 3 kilómetros del caso histórico, llama la atención por las marcas de diferentes armas que presenta en sus paredes y por tener, vista desde arriba, la forma de un casco vikingo.

Rutas por la naturaleza

Covarrubias no solo cuenta con el atractivo que le otorga su patrimonio histórico y artístico, sino también con el que le brindan los parajes naturales que la rodean. Existe la oportunidad de disfrutar, a escasos kilómetros del caso urbano,  de rutas en las que las formaciones rocosas conviven con bosques, en un entorno que constituye el hábitat de multitud de especies animales y arbóreas.

Desfiladero del Ura
Desfiladero del Ura

Recorrer el desfiladero del Ura, a 8 kilómetros de Covarrubias, o el espacio protegido de los Sabinares del Arlanza brinda al amante de la naturaleza la oportunidad de contemplar buitres leonados, águilas y halcones que sobrevuelan las escarpadas rocas.

Asados y olla podrida

La castellanidad que irradian los edificios de Covarrubia tiene su eco en la gastronomía, pues en esta villa son típicos la mayoría de los productos y platos característicos de la provincia de Burgos y de la dieta castellana. La morcilla, el cordero asado y la olla podrida son los tres imprescindibles que debes probar si visitas esta villa.

Covarrubias
Un plato de olla podrida

Antes de probar la olla podrida es bueno saber que el nombre del plato nada tiene que ver con la putrefacción, sino con la palabra poderosa, ya sea porque en la Edad Media solo podían comerla las clases más pudientes o por el poderío que aportan sus contundentes ingredientes. Alubias y todo tipo de cárnicos, desde morcilla y chorizo hasta orejas y pezuñas, pueden formar parte de este delicioso plato, ideal para combatir el frío invernal y mencionado en obras como Don Quijote y La Regenta.

Dónde comer

Son muchos los restaurantes de Covarrubias donde se puede disfrutar de platos como la olla podrida y los asados. El mejor calificado en Trip Advisor es Casa Galín, que cuenta con un 80% de opiniones “excelentes” o “muy buenas” y que destaca, precisamente, por la cocina típica burgalesa.

El segundo puesto de la popular web lo ocupa el famoso Restaurante Galo, uno de los más tradicionales y reconocidos de la villa. Una excelente elección para probar la olla podrida y el lechazo que obtiene más de un 70% de opiniones “excelentes” o “muy buenas”.

El podio lo completa el Restaurante Tiky, del que los comensales destacan la buena relación calidad precio y la calidad de los menús, así como la presencia en la carta de casi todo lo que uno quiere probar cuando llega a Covarrubias. En total, un 62% de opiniones “excelentes” o “muy buenas”.

Homenajes al cerdo y a las cerezas

Entre las fiestas que se celebran en Covarrubias, con el permiso de las Fiestas Patronales de San Cosme y San Damián, destaca la Fiesta de la Matanza, una celebración de exaltación del cerdo y de los productos que se obtienen de él. La matanza del animal en la plaza del pueblo, celebrada a las 12.00 horas del sábado siguiente al 17 de enero (día de San Antón), da paso a un gran festival gastronómico en el que los vecinos disfrutan de morcillas, chorizos, chicha y demás alimentos que brinda el porcino. Además, durante todo ese fin de semana, los locales de hostelería de la localidad ofrecen tapas y platos especiales y dedicados al cerdo.

También merece mención la Fiesta de la Cereza, que se celebra el segundo fin de semana de julio y que va a acompañada de un Encuentro Medieval para el que los vecinos del pueblo se visten de época. Hasta 15.000 personas se congregan cada año en esta fiesta, durante la que se venden las famosas cerezas de la villa.

La Romería de San Olav, el 29 de julio, es otra de las fiestas del calendario que merece la pena conocer. En honor a la presencia nórdica que llevó al pueblo la princesa Cristina, los vecinos y visitantes recorren una ruta por la naturaleza que finaliza con una merienda campestre en las proximidades de la ermita dedicada al patrón de Noruega.