Galicia contará con un Mapa de Valor de la Enogastronomía con más de 2.000 recursos y productos

pulpo

MARÍA EIMIL /

La Xunta de Galicia ha puesto en marcha el Mapa de Valor de la Enogastronomía de Galicia, un documento que incluye más de 2.000 recursos en el marco de la estrategia Galicia Sabe. El objetivo es potenciar la Comunidad como destino enogastronómico de primer nivel.

Entre las iniciativas de Galicia Sabe destaca el impulso a la declaración de la gastronomía como patrimonio cultural inmaterial, una distinción que reconocerá su peso dentro de la cultura y sociedad de esta Comunidad. Además, el proyecto reconocerá y protegerá el sector enogastronómico y permitirá detectar y priorizar destinos con un alto valor, poner en marcha nuevos productos turísticos a medio y largo plazo y conocerlos mejor. Por otra parte, favorecerá la elaboración de la llamada Memoria del Sabor, una guía del patrimonio culinario que recogerá las costumbres, productos, prácticas culturales o recetas que definen la cocina de la tierra.

Innovación gastronómica

La estrategia Galicia Sabe incluye también entre sus líneas de acción el proyecto de renovación del Centro Superior de Hostelería de Galicia para convertirlo en un polo de innovación tecnológica. En este sentido, se creará un nuevo grado de Innovación Gastronómica y Gestión Hotelera en colaboración con la USC y la creación de un vivero de empresas en las instalaciones del centro para dinamizar la actividad emprendedora en este sector.

Productos enogastronómicos

El Mapa de Valor de la Enogastronomía de Galicia permitirá impulsar itinerarios en torno a productos con identidad y tradición, amparados por Denominaciones de Origen, Identificaciones Geográficas Protegidas y otras marcas de calidad. La primera de ellas será la Ruta de la Miel y del Queso, un proyecto piloto alrededor de estos productos que en esta propuesta inicial recorre 13 ayuntamientos de la provincia de Lugo.

La Xunta también señala que trabajará para renovar y mejorar las fiestas enogastronómicas gallegas con la ayuda de la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp). Lo hará a través de la puesta en marcha de una ordenanza que permita armonizar los criterios organizativos y estéticos.