Las oficinas de turismo de Madrid promoverán la lucha contra el cambio climático

Madrid

PABLO LÓPEZ / 

La protección el medio ambiente y con la lucha contra el calentamiento global no solo llegará a Madrid con la celebración de la Cumbre del Clima, que se celebrará del 2 a 13 de diciembre, sino también a través de las oficinas de información turística, cuya decoración tendrá en los próximos días la temática de Madrid Green Capital.

El Ayuntamiento de Madrid quiere reflejar así el compromiso de la ciudad y de su sector turístico con el medio ambiente y concienciar a vecinos y visitantes acerca de la necesidad de cuidar el entorno. “Ahora que estamos en la semana previa a la Cumbre del Clima, queremos transmitir la capacidad que va a tener la ciudad de Madrid, no solo organizativa, sino también para garantizar la sostenibilidad en nuestro planeta”, manifestó el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que quiere convertir a la ciudad en “la punta de lanza en el mundo contra el cambio climático”.

El regidor hizo esas declaraciones tras inauguración de un nuevo punto de información turística, ubicado en el entorno del Palacio Real. La oficina recién abierta será la novena con la que cuenta la ciudad y recibirá, según las previsiones municipales, 35.000 visitantes cada año.

La oficina turística de Palacio Real cuenta con las últimas teconologías y ofrece WiFi gratuita, lo que facilita la distribución de mapas, folletos y materiales promocionales. Además, es totalmente accesible, al contar con una rampa para los usuarios de silla de ruedas, un bucle magnético para quienes utilicen audífono y personal formado en materia de accesibilidad.

Críticas ecologistas al alumbrado navideño

Tanto la Cumbre del Clima como la campaña Madrid Green Capital en las oficinas de turismo llegan después de las críticas al incremento del gasto en iluminación navideña llegadas desde organizaciones ecologistas. Grupos como Ecologistas en Acción acusaron al Ayuntamiento de Madrid de querer destacar con una práctica poco respetuosa con el medio ambiente, alardeando de consumir más energía y más recursos públicos.

“Parece que todas las ciudades se enorgullecen de poner millones de luces. Además del incremento en el consumo de energía, hay un gran gasto público cuyo retorno, pese al incremento en la llegada de turistas al que algunos aluden, no tenemos claro. Es la locura del yo más que tú. ¿A dónde nos va a llevar eso?”, lamentó, en declaraciones a TUR 43, el responsable del Área de Energía de Ecologistas en Acción, Rodrigo Irurzun.

Las críticas de los ecologistas contrastan con la satisfacción de los dueños de los hoteles y de los comerciantes, que celebran la proliferación de luces en las calles y plazas madrileñas. “Es evidente que una buena decoración navideña fomenta la llegada de turistas e impulsa la actividad económica. Madrid es una ciudad con una arraigada tradición navideña y que siempre ha destacado por un alumbrado muy especial, que no solo llama la atención de los madrileños, sino también de muchos visitantes nacionales e internacionales”, explicó a este diario la secretaria general de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid, Mar de Miguel.