El sector advierte de un desplome del 30% de turistas chinos si no se agilizan los visados

Los turistas chinos ya pueden recuperar el IVA en el acto

España corre el riesgo de ver cómo se desploma la llegada de turistas de fuera de la Unión Europea si no se toman medidas. Así lo advierten desde el The Shopping & Quality Tourism Institute, que alertan del riesgo que esto supondría para el sector. No en vano, turistas como los procedentes de China gastan durante su estancia hasta cuatro veces más que el resto.

Para evitar esta situación, desde la organización abogan por trabajar en cuatro vías. La primera, agilizar la tramitación de los visados. El objetivo es que sus plazos se parezcan más a los del resto de países. Según critican, en España se tardan unos 15 días en completar estos trámites. Una duración que se reduce hasta apenas un día en Francia y que toca su extremo en Turquía, en donde este proceso se puede realizar en apenas tres minutos vía online.

En paralelo, instan a mejorar las conexiones aéreas para reducir la duración de los viajes y por mejorar la competitividad del sector con el impulso de la digitalización. Con estas medidas, junto a la promoción de campañas en los mercados de origen, la asociación se marca el reto de incrementar la presencia de estos visitantes. Ahora representan apenas el 15% del total, aunque, sin embargo aportan el 25% del gasto. El The Shopping & Quality Tourism Institute considera crucial potenciar este tipo de turismo para diferenciarse de un modelo low cost que deja sobre el sector menos de la mitad de ingresos por persona.

Dentro de los visitantes de fuera de la Unión Europea, la asociación pone el foco en el mercado chino. Solo 515.000 de los más de 13 millones de habitantes del país que visitaron algún país de la Unión Europea en 2017 eligieron España como destino. Apenas un 7% del total. Pero el porcentaje podría reducirse aún más si, tal y como alertan, permanecen las trabas burocráticas con los visados. El precio para el sector de no retener a los ya existentes y de no captar a turistas nuevos es elevado. Cada visitante chino gasta 2.479 euros durante su estancia. Un italiano o un francés, por el contrario, unos 765 y 625 euros de media, respectivamente.